ARGENTINA HACE EQUILIBRIO ENTRE POBREZA, COVID-19 Y ACREEDORES EXTERNOS: HOY FUE DECLARADA UNA VEZ MÁS EN DEFAULT

Bogotá D.C., 2 de Junio de 2020 

Manuel Panero Schipper

Daniel Libreros  Caicedo

Argentina enfrenta por octava vez en su historia una situación de incumplimiento crediticio. Se encuentra manteniendo una tensa negociación con los principales fondos de inversión (grandes administradores  de  acciones,  títulos  de  deuda pública y privada) que ofician  de acreedores, y  que se encuentran agrupados en dos bloques, concentrando un poco más del 30% del volumen de las acreencias, lo que les permite impedir la utilización por parte del país, a pesar  de  la  estafa especulativa que  ha  significado este endeudamiento, las cláusulas de acción colectiva (collective action clauses, en los prospectos de emisión de los bonos soberanos). Estas cláusulas, si bien varían en cada caso particular, exigen en algunos casos hasta un consenso del 75% por  parte de  los  dueños  de  los  bonos para que el país pueda proponer modificaciones en las condiciones del endeudamiento. 

 

Estas cláusulas de acción colectiva se establecieron en el derecho internacional  para  este tipo  de  negociaciones como una salvaguarda para los Estados, pero en  los hechos la capacidad     de  inversión de los intermediarios financieros resultado de la gran concentración de la riqueza que ha posibilitado la financiarización de la economía,  las convierte en inoficiosas[J1] . Dado que    es imposible obtener un  consenso con el 75% de los acreedores Argentina se encuentra técnicamente en default desde hace varios días. 

 

Sin embargo, y a pesar de ello, el país mantuvo líneas abiertas de negociación. Los  acreedores son conscientes de  que ninguno  de ellos puede obtener  el  100% nominal de  los  bonos  por lo que han propuesto un monto de sesenta centavos por cada dólar. El  gobierno argentino inició la  negociación aceptando pagar por debajo de cuarenta centavos por dólar,  aunque todo hace inferir que podría mejorar su propuesta, ofreciendo por arriba de cincuenta centavos por dólar adeudado. 

 

En el día de ayer se conoció que catorce acreedores, representados por    sus  asesores  legales, firmaron un acta en donde afirman no haber recibido los pagos esperados por parte de Argentina, y consideran cumplidos los requisitos para situar al país como incumplidor de pago, lo que técnicamente los habilita a ejecutar los seguros que avalan sus préstamos por   incumplimiento.

 

Entre los acreedores que oficializaron el incumplimiento se encuentran Bank of America N.A. Barclays Bank plc BNP Paribas Citibank, N.A. Credit Suisse International Goldman Sachs International JP Morgan Chase Bank, N.A. Deutsche Bank AG Mizuho Securities Co., Ltd Citadel Americas LLC Pacific Investment Management Co., LLC Alliance Bernstein L.P. Cyrus Capital Partners, L.P. Elliott Management Corporation,   

 

El  caso  de  L.P. Elliott Management Corporation  debe  resaltarse  por  cuanto se trata del fondo buitre comandado por Paul Singer, con sede en New York, pero que también está vinculado a sociedades financieras establecidas en Islas Caimán, y que mantuvo un litigio con la República Argentina que duró más de una década, luego de no aceptar las propuestas de reestructuración de deuda que  el  país pactó en 2005 y 2010. Finalmente, durante los primeros meses de mandato de Mauricio Macri, obtuvo  los  pagos exigidos, premiando aquel gobierno al acreedor buitre. Corría el año 2016. Y fue tan solo el inicio de una profundización nunca  antes  vista del endeudamiento externo Argentino. 

 

En  lo que se refiere a  los  créditos   con  los   organismos multilaterales,   debe  resaltarse  el  hecho de que el FMI prestó a Argentina más de 60 mil millones de dólares en una sola emisión, lo que constituye el préstamo más grande  de  esa institución   desde  cuando  fue    creada. . Para  ello,  se emitieron bonos a largo plazo, por miles de millones de dólares y con fechas de maduración de décadas (en un caso, hubo un bono a cien años, insólito   en  la historia financiera internacional). El endeudamiento argentino alcanzó ya casi el 90% del PBI al finalizar el periodo presidencial de Macri, en Diciembre del 2019 (ver gráfico).

Entonces, la bomba de los vencimientos con acreedores comenzó y aún faltaba la pandemia del COVID-19. El dilema en que se encuentra en la actualidad Argentina es   el  de proteger socialmente, en  medio  de  las  dificultades   que  plantea  la  pandemia, a sus 45 millones de habitantes, de  los  cuales ya  el  40%, transitan en niveles  de  pobreza, en mucho a causa de los planes de los ajustes impuestos   para  pagar  estos endeudamientos  con el capital  transnacional, o someterse nuevamente a largos litigios con acreedores, que tienen la ventaja de una legislación comercial  hecha  a  su medida.  Por ahora,  Argentina, país  con  el  segundo PIB en tamaño de Sudamérica,   ha  ingresado, una vez más, a la categoría de país en default. Los pueblos latinoamericanos observan expectantes el  camino que se recorra  a partir  de  ahora. El  dilema  entre  reconocer  una deuda especulativa o resolver las necesidades básicas   de  la población será  uno  de  los dilemas  que  aparecerá nuevamente cuando lleguemos al  período post covid-19.   Desde  ya  se  avizora  en  el  horizonte    de  nuestras   economías  fragilizadas    por una  crisis  sin  precedentes.

 [J1]No se si se  podría agregar incluso que los paises se vuelven la parte débil de la relación contra la agrupación extranjera

 

______________________

Centro de Pensamiento de Política Fiscal

Universidad Nacional de Colombia

Red Internacional de Cátedras Instituciones y Personalidades sobre el Estudio de la Deuda Pública (RICDP)

  • Branca Ícone Instagram
  • Branca ícone do YouTube

©2019 by Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el Estudio de la Deuda Pública (RICDP)